jueves, 4 de diciembre de 2014

El sistema educativo español

Permítanme que hoy me salga un poco de la línea preestablecida para este blog y me centre más en una cuestión que, nos preocupa, y con razón, a todos hoy en día.

Según el informe PISA de 2013, nuestro país ocupa el puesto 37 en habilidad lectora, el 31 en matemáticas y el 33 en ciencias. Esto supone casi 10 puestos por debajo de la media de la OCDE, y casi 8 puestos menos de media con respecto al informe del 2012. No hace falta, pues, ser un genio para observar que la entrada en vigor de la LOMCE no ha sido más que otro fracaso político en lo que a materia educativa se refiere.

 ¿Qué es lo que falla? ¿Por qué nuestros alumnos se pasan horas y horas en el colegio y no consiguen unos resultados adecuados? ¿Es meramente una cuestión de medios? Es más que evidente que, con los resultados de dicho informe en la mano, los recortes en Educación no han ayudado en nada, sino más bien todo lo contrario. Pero a la vez hay otras cuestiones mucho más profundas y, tal vez de tipo social, que son más difíciles de apreciar, ya que, a pesar de que nuestra sociedad ha cambiado mucho en el último siglo en materia de educación no hemos sabido estar a la altura.

Para empezar no hemos sabido enfocar el concepto de conciliación familiar en el trabajo, lo que ha llevado a que los padres se vean obligados a derivar cuestiones educativas del ámbito familiar al escolar. No sólo eso, sino que el sentimiento de culpabilidad que puede generar en los padres el pasar pocas horas al día con sus hijos, en ocasiones los lleva a sobreprotegerlos, dándoles una posición de poder de la que luego abusan en la escuela. ¿No recordáis cuando te castigaban en el colegio y lo primero que te preguntaban en casa era lo que habías hecho para merecer un castigo? Bien, hoy en día hay una tendencia cada vez más al alza a culpar al profesor. Esto deriva en que el trabajo disciplinario del profesor en el aula sea mucho más duro.

¿De dónde vienen todas estas actitudes negativas con respecto al profesorado? Este tipo de actitud no es innata en el 90% de los niños, sino que es una conducta aprendida. Mi madre es profesora, así que llevo muchos años de mi vida oyendo como gente le recrimina sobre lo "bien que viven los profesores". "Trabajáis muy pocas horas y tenéis 3 meses de vacaciones". "No sé de qué os quejáis. Mira todo lo que os pagan para lo poco que hacéis". No hay que ser un genio para saber que si los niños escuchan estas opiniones por parte de los adultos no van a respetar a la figura de un profesor. ¿Hasta qué punto es cierto todo esto?

Hay muchas cosas de esta profesión que la gente de esta opinión ignora. El trabajo que hay detrás de una clase es inmenso: trabajo de investigación, búsqueda de materiales, preparación de los mismos, planificación de la lección, su temporalidad, los objetivos que se buscan alcanzar, la pre-evaluación, la post-evaluación, ... Y esto es sólo una clase. Hay tutorías, claustros, consejos escolares, planificación anual, reuniones con padres, evaluaciones, etc. ¿Por qué tanta gente llega entonces a esas conclusiones?

No voy a ser corporativista. Es más, voy a ser muy dura. A día de hoy todavía hay demasiados profesores que no aceptan las responsabilidades que vienen con esta profesión. Todavía hay demasiados profesores que llegan a ella empujados por el ansia de tener un trabajo de por vida, un buen sueldo y casi tres meses de vacaciones al año. Todavía hay profesores que ignoran los contenidos y objetivos de sus asignaturas y enseñan a sus alumnos cuestiones obsoletas, sin ninguna practicidad. Todavía hay profesores que se creen que están muy por encima de sus alumnos y que, si suspende el 60-70% de su clase no es porque ellos hayan hecho algo mal, sino que es culpa de los niños "que cada día son más burros".

Me indigna soberanamente esta actitud y este poco respeto por esta profesión de tanta importancia como la de médico, juez o arquitecto. Y es que la responsabilidad que cae sobre los hombros de un profesor es enorme. Formamos a nuestro futuro.

Por ello, siempre he creído que el fallo número uno dentro de nuestro sistema educativo es la elección de profesorado. Es bien sabido que el sistema finés es el mejor del mundo. ¿Saben ustedes por qué? Cito:

"Para poder ser profesor de primaria o secundaria es necesario tener un título superior de máster en magisterio. Además la labor del profesor es muy respetada habiendo un alto nivel de competición entre los candidatos a acceder a dichos estudios.Los profesores del sistema público son elegidos directamente por la directiva del centro educativo. Esto permite que cada centro pueda crear los mejores equipos de trabajo y buscar a los profesores que mejor encajen en su proyecto educativo real. Los fondos que recibe cada centro son proporcionales al nivel de calidad que estos ofrecen."

Aunque el sistema en España se ha modificado hace unos años, sigue sin ser eficiente. La primera vez que se accede al aula como profesor titular se hace después de tan sólo 4 meses de prácticas en las que, con un poco de suerte, habrás dado dos clases completas. Desde luego, no es suficiente. El sistema de oposiciones sigue estando obsoleto y premia más la capacidad memorística que la de análisis, resolución o empática.

¿Y qué pasa una vez que se entra en el sistema? Nada. Los profesores fijos no se ven obligados a ponerse al día, a reciclarse o a obtener resultados palpables. Los que lo hacen es por verdadera vocación. Porque, en realidad, eso es lo que falta: VOCACIÓN. Ya en la Universidad oí a un gran número de compañeros que lo único que querían era tener un puesto de trabajo fijo. "¿Te gustan los niños/adolescentes?" "¡Qué va! Son insoportables. Cuando sea profesor les voy a poner unos exámenes dificilísimos".

Uno de los motivos por los que el sistema finés funciona es porque se respeta a los profesores; pero se los respeta porque los profesores se lo ganan. Trabajan muy duro para conseguir un nivel de eficiencia, y los éxitos de sus alumnos son los que avalan ese trabajo. Para conseguir ese respeto, ese puesto en el informe PISA o ese sueldo se obligan a trabajar mucho y constantemente. Ellos son una inspiración para todos aquellos que sí que tienen vocación.

No hay comentarios:

Publicar un comentario